La vasectomía es un proceso quirúrgico en el cual son extraídas las vías intermediarias del semen (conductos deferentes), anulando progresivamente la carga espermática del mismo, y logrando la esterilización del hombre.

Con el paso de los años se han creado mitos y rumores sobre las consecuencias que puede traer la vasectomía, lo cual ha reducido la cantidad de hombres que se realizan esta operación, a causa del miedo.

A diferencia de lo que se cree, la vasectomía puede ser llevada a cabo de forma discreta y rápida, sólo deja una pequeña cicatriz, y sólo requiere de anestesia local. La recuperación toma entre tres y cuatro días, después de ello podrá volver a sus actividades laborales; y, después de una semana, podrá reactivar su vida sexual.

Otro de los rumores más comunes es que reduce la cantidad de semen y el deseo sexual, lo cual es falso. Al eliminar la carga espermática, no se altera ni la cantidad ni la apariencia del semen eyaculado; tampoco afecta las erecciones o la potencia sexual. La vasectomía es un proceso que impide el paso de los espermatozoides durante el orgasmo, no afecta la masculinidad.

No causa la esterilidad de inmediato, pueden pasar hasta tres meses hasta que se confirma la azoospermia. Para monitorear el progreso, el hombre que se ha sometido a una vasectomía debe hacerse un espermiograma con regularidad para cerciorarse de que ya no quedan espermatozoides en el semen.

es reversible. Existe un proceso quirúrgico llamado vasovasostomía, que es más complicado y costoso que la vasectomía, en la que los conductos deferentes se vuelven a unir para devolver la fertilidad al hombre. La operación toma más tiempo de realización y de recuperación, y requiere anestesia general; los resultados exitosos de la vasovasostomía varían según el tiempo entre una intervención y la otra.

La vasectomía es considerada un método anticonceptivo para el hombre, y suele ser menos riesgoso y costoso que los métodos anticonceptivos que se pueden aplicar a la mujer, tal como la ligadura tubárica.

Y, por último, la vasectomía no es castración. Los testículos no se ven involucrados en ningún momento de la operación, y, por ende, tampoco el líbido ni la erección.

Mitos de la vasectomía