El ejercicio físico es un arma efectiva contra la obesidad y una herramienta clave para prevenir enfermedades como las cardiovasculares y la diabetes, entre otras. De hecho, cada vez más médicos prescriben deporte como la mejor terapia para tratar determinadas afecciones. Si nos acercamos al campo urologíco, practicar ejercicio reduce el riesgo de padecer disfunción eréctil, eyaculación precoz, además de ayudar a fortalecer el suelo pelvico, entre otros beneficios.

Todos hemos escuchado más de una vez hablar de las ventajas que tiene para nuestra salud física practicar algún tipo de ejercicio o actividad física, estos beneficios involucran cuerpo y mente, pues bien el ejercicio físico mejora la función mental, la agilidad, la autonomía, la memoria, la imagen corporal y la sensación de bienestar, por lo que está indicado en cualquier momento y situación de la vida de la persona.

Los principales beneficios son:

  • Reduce la sensación de estrés y aumenta la sensación de optimismo, euforia y flexibilidad cognitiva.
  • Se segregan endorfinas, unas hormonas que tras hacer ejercicio provocan un gran bienestar.
  • El ejercicio físico ayuda a la autorregulación, de manera que su práctica reduce la intensidad de emociones como la ira, la agresividad, la ansiedad y la depresión.
  • Además disminuye la sensación de fatiga, por lo que la persona se percibe más enérgica, con mayor capacidad de trabajo, y descansa mejor.

Todo esto a su vez contribuye a que la persona tenga un mejor concepto de sí misma, es decir, mejora la autoestima, un detalle sumamente importante para todo hombre que sufra de impotencia o eyaculación precoz, ya que esta estas afecciones urologícas, muchas veces tiene su origen en causas psicológicas como el estrés, la ansiedad y baja autoestima.

Por otro lado, el ejercicio físico cumple diferentes funciones dependiendo de la edad. en el caso de los niños la interacción de su cuerpo con el espacio contribuye a numerosos aprendizajes del ser humano, como la orientación espacial, la coordinación viso-motora, etc. Esta construcción se realiza mediante la interiorización, la exploración y la práctica, lo que contribuye a su vez a entrenar la memoria y a consolidar su esquema corporal.

En el caso de las personas mayores, el deporte mejora la calidad de vida: previene la osteoporosis, incrementa la fuerza, flexibilidad y resistencia de los músculos y reduce el deterioro de éstos por el paso de los años. Aquellos que lo practican se encuentran más ágiles, con mayor sensación de bienestar, y además, con mayor nivel de autonomía, por tanto, con mayor sensación de juventud, apostilla.

Integrarlo para tener éxito

El deporte son hormonas de la felicidad al alcance de cualquiera. Es decir, estos beneficios los puede tener cualquier persona. Sin embargo es importante incorporarlo como un hábito de vida saludable, ya que el deporte que proporcionará mejores resultados en el individuo será aquel que se mantenga con el paso del tiempo.

Sin embargo, esto puede resultar difícil hoy en día ante el ritmo de vida que lleva gran parte de la sociedad y donde el deporte es una tarea más que añadir a la lista. Para que los reajustes que cada persona tenga que hacer al incluirlo en su rutina no caigan en saco roto, es crucial identificar para qué hacemos deporte, qué tipo de ejercicios nos gustaría hacer, y con cuánta frecuencia podríamos comprometernos. No sirve de nada ponernos metas difíciles que podrían llevarnos a abandonar la práctica.

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